Las perlas de agua dulce son auténticas perlas cultivadas que crecen en moluscos de lagos y ríos. Se consideran la forma más accesible de llevar joyas de perlas auténticas: son más asequibles que las perlas de agua salada, están disponibles en muchas formas y colores y resultan ideales para el día a día. En esta guía descubrirá cómo reconocer las perlas auténticas, qué aspectos determinan su calidad y cómo cuidar correctamente las joyas de perlas.
¿Qué son las perlas de agua dulce: auténticas o cultivadas?
Una perla se forma cuando un molusco recubre un diminuto cuerpo extraño capa tras capa con nácar. En las perlas cultivadas de agua dulce, este proceso se inicia mediante una pequeña intervención; después, el propio molusco forma la perla por sí solo. Por eso, las perlas cultivadas no son imitaciones, sino perlas auténticas. La única diferencia con una perla natural es que el primer estímulo procede del ser humano y no del azar. Hoy en día, las perlas naturales auténticas son extremadamente raras y, por tanto, muy valiosas; prácticamente todas las joyas de perlas disponibles en el comercio están hechas con perlas cultivadas.
¿Perla de agua dulce o de agua salada?
La diferencia principal está en el medio acuático. Las perlas de agua dulce crecen en moluscos de lagos y ríos, principalmente en China. Las perlas de agua salada —entre ellas las perlas Akoya, de Tahití y de los Mares del Sur— proceden de ostras del mar. Las perlas de agua salada suelen ser especialmente redondas y mostrar un brillo intenso, pero son bastante más caras, ya que normalmente solo crece una perla por ostra. En cambio, un molusco de agua dulce puede formar varias perlas a la vez, lo que hace que las perlas de agua dulce sean más asequibles sin ser menos auténticas.
- Perlas de agua dulce: proceden de lagos y ríos, presentan muchas formas y colores y ofrecen una excelente relación calidad-precio.
- Perlas de agua salada (Akoya, Tahití y Mares del Sur): proceden del mar, y suelen ser más redondas y caras.
- Ambas son perlas auténticas —la diferencia está en el origen, no en su autenticidad.

¿Cómo reconocer las perlas auténticas?
La superficie es el principal indicio para saber si una perla es auténtica. Las perlas auténticas nunca son completamente perfectas; las pequeñas irregularidades forman parte de ellas. Estas características le ayudarán a valorarlas:
- Superficie y lustre: las perlas auténticas muestran pequeñas irregularidades y un brillo profundo y suave. Las imitaciones suelen parecer demasiado perfectas y uniformes.
- Peso: las perlas auténticas tienen un peso perceptible y transmiten una sensación de calidad.
- Temperatura: al tocarlas por primera vez, las perlas auténticas resultan agradablemente frías y se calientan lentamente.
- Orificio de perforación: en el borde del orificio, el nácar auténtico permanece limpio; en las perlas artificiales, el recubrimiento suele desprenderse.
La conocida «prueba del diente» —la perla se siente ligeramente áspera al rozarla contra los dientes— es un indicio, pero no una prueba concluyente. No se base nunca en una sola característica; observe siempre varias en conjunto. En caso de duda, una evaluación profesional le ofrecerá seguridad.
¿Qué formas, tamaños y colores existen?
Las perlas de agua dulce son auténticas maestras de la transformación. Crecen redondas, ovaladas, en forma de lágrima o como perlas barrocas irregulares; precisamente las formas barrocas, con su expresivo juego, son especialmente apreciadas. Su tamaño va desde delicados 2 milímetros hasta unos considerables 12 milímetros o más. En cuanto al color, hay mucho más que el blanco clásico: desde el crema y el marfil hasta delicados tonos rosados y lavanda, pasando por un cálido gris. Algunos colores son naturales y otros se obtienen mediante tratamientos; las joyas serias lo indican de forma transparente.
¿Qué caracteriza a una buena perla?
El valor de una perla depende de unas pocas características. La más importante es el lustre, ese brillo profundo que parece surgir desde el interior. También cuentan una superficie lo más lisa posible, una forma uniforme y un color bonito y homogéneo. Cuanto más redonda y perfecta sea una perla, más rara y valiosa será. En las perlas barrocas, en cambio, el atractivo reside precisamente en su irregularidad: aquí el carácter importa más que la perfección.
¿Cómo se cuidan correctamente las joyas de perlas?
Las perlas son materiales naturales vivos y más delicados que la mayoría de las piedras preciosas; su dureza es de tan solo entre 2,5 y 4 en la escala de Mohs. Los productos químicos, los ácidos, el calor y la fricción pueden dañarlas. Sin embargo, con unas pocas reglas, las joyas de perlas conservarán su belleza durante generaciones:
- Póngaselas al final: aplique primero el perfume, la laca y la crema, y póngase las joyas de perlas después. Regla fácil de recordar: «last on, first off».
- Sin ultrasonidos: no limpie nunca las perlas en un aparato de ultrasonidos ni con productos de limpieza agresivos.
- Limpieza suave: después de usarlas, frótelas con un paño suave y ligeramente húmedo y déjelas secar.
- Guárdelas por separado: consérvelas blandas y de forma individual para evitar que se raye la superficie.
- llevarlas es beneficioso: a las perlas les gusta que las lleven; la humedad de la piel ayuda a mantenerlas flexibles.
Las perlas viven con quien las lleva; bien cuidadas, acompañan a varias generaciones.
Splendido JewelryLlevar perlas: ocasión y combinación
Las perlas ya no son exclusivamente para ocasiones formales. Un collar de perlas sencillo combina tan bien con una americana como con una camiseta blanca, y unos pendientes de perlas de botón le acompañan desde la oficina hasta una invitación nocturna. En una boda, las perlas son una joya nupcial clásica que conserva su elegancia atemporal en las fotografías. Si prefiere un estilo más moderno, puede elegir formas barrocas o combinar las perlas con elementos de oro y plata. Una pulsera de perlas se puede llevar fácilmente junto con una cadena fina. Así, una sola pieza se convierte en una compañera para muchas ocasiones, desde el día a día hasta los grandes momentos.
¿Qué significado tienen las perlas?
Pocas joyas son tan atemporales como la perla. Desde la Antigüedad se considera un símbolo de pureza, elegancia y feminidad; en muchas culturas se le atribuyen perfección y gracia. Además, como piedra de nacimiento del mes de junio, la perla es un regalo popular para ocasiones especiales. Su simbolismo se ha desarrollado culturalmente; la perla no tiene efectos beneficiosos para la salud.
Joyas de perlas de Splendido Jewelry
En Splendido Jewelry encontrará joyas de perlas cuidadosamente seleccionadas, con auténticas perlas de agua dulce engastadas en oro auténtico de 585 y plata maciza rodiada de 925. Ya se trate de un clásico collar de perlas de agua dulce en oro de 585, unos pendientes de perlas de plata de 925 o una especial pulsera con perlas de agua dulce y de Tahití, encontrará toda la selección en nuestra colección de joyas de perlas. Si prefiere explorar piezas de metal puro, encontrará lo que busca en nuestras colecciones de joyas de oro y joyas de plata. En Splendido Jewelry disfrutará de envío y devoluciones gratuitos, además de 30 días de derecho de devolución.



































































